Quién acompaña
Yessika Brown Aguilar
Psicóloga y acompañante perinatal
Especializada en salud mental perinatal, violencia de género e igualdad. Colegiada en el Colegio Oficial de Psicología de Catalunya.

Soy Yessika Brown Aguilar, psicóloga y acompañante perinatal, especializada en salud mental perinatal, violencia de género e igualdad, colegiada en el Colegio Oficial de Psicología de Catalunya.
Acompaño a mujeres y familias durante el embarazo, el parto, el posparto, la crianza, la búsqueda de embarazo, los procesos de fertilidad y las experiencias de no maternidad no elegida, ofreciendo un espacio seguro donde poder transitar los cambios, emociones y desafíos que atraviesan estas etapas desde una mirada feminista y libre de juicio.
Mi trabajo nace de la convicción de que la maternidad es una experiencia profundamente transformadora que no siempre se vive desde el bienestar, y que muchas mujeres atraviesan estos procesos sintiéndose solas, exigidas o desconectadas de sí mismas. Las experiencias perinatales pueden verse atravesadas por distintas formas de violencia, como la violencia obstétrica, así como por las desigualdades en los cuidados, las dificultades para conciliar y las exigencias sociales que muchas veces aumentan la culpa y la sobrecarga emocional.
A lo largo de mi recorrido profesional he trabajado en intervención psicosocial, acompañamiento a mujeres en situación de violencia de género y formación, integrando siempre la perspectiva de género, el cuidado emocional y el trabajo comunitario. Actualmente continúo formándome en el ámbito de la salud mental, los vínculos y el acompañamiento emocional, integrando herramientas y conocimientos que me permitan acompañar estos procesos desde una mirada cada vez más humana, consciente y respetuosa.
Mi forma de acompañar
En UMBRAL acompaño desde una mirada feminista y bio-psico-social
Entiendo que la maternidad, la crianza y los procesos emocionales están profundamente atravesados por la historia personal, los vínculos y el contexto social en el que vivimos. Mi acompañamiento no se centra en etiquetas ni diagnósticos, sino en ofrecer un espacio de escucha, consciencia y sostén emocional que permita comprender lo que ocurre, poner palabras a la experiencia y transitar los procesos con mayor bienestar y amabilidad hacia una misma.
Trabajo entendiendo que la maternidad y la crianza no ocurren en el vacío, sino atravesadas por mandatos, desigualdades en los cuidados y formas de violencia estructural que muchas veces generan culpa, agotamiento, soledad o sensación de insuficiencia.
“Amar también puede convivir con el cansancio, la duda o el deseo de escapar, y poder nombrar estas emociones sin culpa forma parte fundamental del acompañamiento.”
Comprendo que el amor, el vínculo y el maternaje no son procesos perfectos ni instintivos, sino experiencias complejas, ambivalentes y profundamente humanas. Por eso, busco construir espacios seguros desde la cercanía, el cuidado emocional y el respeto por los tiempos y realidades de cada persona y cada familia.
El vínculo temprano, el apego y la presencia emocional tienen un lugar importante en mi forma de acompañar, no desde la exigencia de una maternidad ideal, sino desde la posibilidad real de construir relaciones más conscientes, seguras y amorosas con nuestras hijas e hijos, y también con nosotras mismas. Porque nadie nace sabiendo maternar: la crianza se construye en el camino, entre aprendizajes, errores y reparaciones posibles.
